‘Yo soy Betty, la fea’: la escena que marcó a Natalia Ramírez, la popular Marcela, en la telenovela

  • La actriz que interpretó a Marcela Valencia en "Betty, la fea" contó cómo tuvo que dejar ir al amor de su vida en la ficción.

No cabe la menor duda de que “Yo soy Betty, la fea” mantiene y de seguro continuará manteniendo enganchada a mucha gente con la historia y las aventuras de Beatriz Pinzón, quien se ganó al público en cada capítulo.

Aunque todos tienen en su mente a la protagonista, quien se enamora perdidamente de su jefe don Armando, es imposible olvidar a Marcela Valencia, la prometida del dueño de Ecomoda y rival de Betty.

La actriz que dio vida a este personaje fue Natalia Ramírez, quien en una entrevista habló de la enemiga de Pinzón en la ficción, de quien aseguró no era una mala persona, sino que tenía problemas para comunicarse con el resto. Además, se animó a contar cuál es el episodio que la marcó.

Ramírez, quien interpretó a la celosa prometida de Armando Mendoza, contó en una entrevista cuál fue la escena de “Yo soy Betty, la fea” que la marcó.

“Tengo varias, pero fue en la que me despido del personaje y es la escena, que dura casi 14 minutos, que es cuando Marcela le entrega Armando a Betty”, manifestó en el programa La Movida.

La actriz se refiere al instante en el que Betty y Marcela se reúnen. La accionista de Ecomoda decide contarle “una historia” que las involucra a ambas.

“Es una historia donde usted fue la protagonista, pero que desconoce. Una historia que pasó en el lapso de tiempo cuando se fue de Ecomoda y regresó de Cartagena. Empezó cuando usted me entregó la bolsa negra con todos recuerdos de Armando. Tan desesperante y dolorosa fue esa carta para usted como para mí, tanto así que que yo perdí el control”, empieza diciendo Marcela.

“Estaba ofendida por la falta de escrúpulos, por la aventura que había tenido con usted. Para mí era claro q todo se trataba de un juego, pero cuando lo enfrenté [a Armando], él me dijo algo que no creía y que para mí fue difícil de asimilar: ‘Que estaba perdidamente enamorado de usted’. Que en medio de ese juego había quedado atrapado y que la amaba y estaba dispuesto a enfrentarlo todo y a todos, pero usted ya no estaba, se había ido herida. Ni siquiera sabía dónde localizarla. Él enloqueció y quería morir y ser castigado, tanto que fui a rescatarlo a un bar donde casi lo matan”, prosiguió ante la atónita mirada de Betty.

Le dijo que, tras llevarlo a su casa herido, lo curó pensando que podía recuperarlo, pero todo fue inútil, pues a pesar de que durmió con ella, él pensaba en Pinzón. “Ese momento comprendí que lo había perdido desde hace mucho tiempo. Desde que había estado con esa mujer, no tenía nada que hacer y me obsesioné tanto de encontrarla, pero jamás pensé que la mujer que lo había apartado de mi lado era usted”.

“Me costó mucho aceptar que perdí a Armando por usted, pero la noche que terminamos, él fue claro en decirme que cuando había estado con usted, yo ya no estaba ahí, que él hacía mucho tiempo había dejado de amarme y que a la única mujer que amaba era usted”, siguió.

Al final ella, le pide que haga lo correcto y siga sus sentimientos. “Hasta hace dos horas lo perdí y dejé ir (…). Yo amo a Armando Mendoza, pero también entiendo que el amor no puede ser egoísta, que amar es desear el bien: conmigo o sin mí”.